jueves, 30 de enero de 2014

DISPARADOR FANTÁSTICO: COMO SERÁ LA VIDA EN URUGUAY DENTRO DE CIEN AÑOS.


LO QUE FUE UNA VEZ URUGUAY
Año 2113
Patricia K. Olivera©


El silencio era perturbador. Una cucaracha pasó deteniéndose aquí y allá, metiéndose bajo algunas rocas o en algún agujero que lograra encontrar en el suelo cuarteado, castigado por los letales rayos del sol. Un chasquido se oyó en alguna parte y el insecto huyó despavorido. De un hoyo, surgido sobre la tierra seca, asomó una cabeza monstruosa que miró en torno con lentitud; luego de unos instantes, y no sin algún esfuerzo, terminó de emerger por completo. Con movimientos lentos se irguió y se sostuvo la parte baja de la espalda, como si hubiera hecho un esfuerzo demasiado pesado para él.
No se trataba de un monstruo, era uno de los últimos sobrevivientes de la raza humana que salía con un traje protector; podría decirse que era un uruguayo aunque eso ni siquiera se podía confirma.

viernes, 10 de enero de 2014

AMOR VIRTUAL - DISPARADOR

Se llamaba Anton Sargyán. Era un armenio alto, moreno y desgarbado que siendo un niño logró huir con sus padres del Imperio Otomano y llegar a Uruguay, después de peregrinar por el mundo, huyendo del genocidio armenio de 1923.
En aquel tiempo después de navegar más de cuarenta días en un barco de carga, la familia desembarcó en Montevideo y se alojó en una casa de inquilinato en la Ciudad Vieja para luego establecerse en el barrio del Buceo. Allí aprendió hablar en español fue a una escuela del estado y en el liceo se enamoró de Alejandrina, una chica descendiente de turcos cuyos abuelos llegaron a Uruguay a fines del siglo XIX.
Los chicos se conocieron se enamoraron y vivieron un amor de juventud, sincero y pleno. Hasta que las familias se enteraron.





A los dos les prohibieron ese amor, pero para Anton no existían prohibiciones posibles. El joven amaba a Alejandrina y estaba resuelto a continuar con ese amor pese a las prohibiciones de ambas familias. De modo que siguieron viéndose a escondidas hasta que los padres de Alejandrina decidieron irse del país.